Aleutas y Alutiiq

Estas dos culturas se encuentran en el sudoeste de Alaska y en las Islas Aleutianas. Los asentamientos unangax̂ (Oo-nun-gahx) se ubican en la cadena de las Islas Aleutianas y de las islas Pribilof, y los grupos sugpiaq (Soog-pyack) se asocian con la isla Kodiak y Prince William Sound. Los unangax̂ y los sugpiaq vivían una existencia marítima y su subsistencia dependía del mar. En el siglo XVIII, los rusos llegaron a las tierras de los aleutas y de los alutiiq, y la población cambió para siempre. En la actualidad, la influencia rusa permanece en su estilo de vida y la Iglesia ortodoxa rusa desempeña un papel importante en sus vidas. Los unangax̂ hablan la lengua unangam tunuu y los sugpiaq hablan la lengua sugcestun.

Los unangax̂ eran relativamente recién llegados a Alaska; se asentaron hace aproximadamente 3,000 años, aún miles de años antes de que arribaran los primeros europeos. Migraron hacia las regiones sur y sudoeste del estado, en especial hacia el archipiélago aleutiano de 1,300 millas de longitud.

El agua determinó su estilo de vida. Su alimentación provenía sobre todo del océano y de los ríos; sus vestimentas, de piel firmemente cosida, tenían que ser impermeables.

Los unangax̂ y los sugpiaq vivían en casas semisubterráneas, oblongas, fabricadas en madera o con vigas de huesos de ballenas cubiertas con pasto. Se ingresaba a través de agujeros en los techos con escaleras. Solían asentarse en pueblos costeros, idealmente con playas de grava adecuadas para atracar sus barcos. Viajaban en kayaks (baidarkas en ruso) o en botes grandes de piel denominados angyaqs o baidars.

Los hombres unangax̂ y sugpiaq usaban prendas elaboradas de la caza, diseñadas, en parte, para honrar a los espíritus de los animales. Sus kamleika o mantos de piel estaban adornados con borlas de piel, plumas y cuentas. La forma de su sombrero de madera indicaba el estatus del hombre y los bigotes de león marino daban cuenta de su destreza en la caza.