El Monumento Nacional y Reserva Aniakchak es un claro recordatorio de la ubicación de Alaska dentro del volcánicamente activo “Anillo de fuego”. Ubicado en la península de Alaska, una zona sin carreteras, 150 millas al suroeste de King Salmon, este monumento de 586.000 acres alberga una de las calderas más grandes del mundo. La caldera Aniakchak tiene 6 millas de ancho, 2500 pies de profundidad y es el resultado del derrumbe de un volcán de 7000 pies durante una erupción masiva. Dentro de la caldera hay conos de ceniza, tapones de lava, aguas termales, está el lago Sunrise y la montaña Vent, un cono de 2200 pies. Si el clima está despejado, desde su orilla se puede ver tanto el Océano Pacífico como el mar de Bering.

No obstante, es muy raro que el clima esté despejado. El área costera del parque suele estar cubierta de niebla y lluvia, mientras que dentro de la caldera y en sus alrededores el clima suele presentar largos períodos de frío, lluvia y viento. Sin duda a causa de su notable mal clima, que dificulta el aterrizaje de las avionetas de excursión, y a su ubicación remota, Aniakchak es una de las unidades menos visitadas del Sistema Nacional de Parques; atrae a menos de 200 visitantes por año.

Las actividades más comunes realizadas en el parque son el senderismo por el piso de la caldera, la pesca deportiva y paseos en balsa por el río Aniakchak. Designado río salvaje nacional, el Aniakchak comienza lentamente en el lago Surprise y luego acelera a medida que fluye por The Gates, un estrecho cañón de 1500 pies de altura en la pared de la caldera. El río cae más de 1000 pies de elevación en las primeras 15 millas desde que sale de la caldera, serpentea entre piedras del tamaño de autos pequeños y se vuelve un desafío hasta para aficionados veteranos del rafting. Fluye a través de un terreno sin árboles de pastizales ondulantes, pasando junto a osos pardos, alces y caribúes y, luego de 32 millas, vierte su caudal en el Océano Pacífico, en la bahía Aniakchak, hogar de focas, nutrias marinas y aves de mar.